La historia de Karla Flores en el mundo del modelaje comenzó a los 15 años, cuando una oportunidad inesperada marcó el inicio de un camino que, hoy a sus 21 años, sigue siendo una parte esencial de su vida.
Originaria de Tabasco, México, fue en su tierra natal donde dio sus primeros pasos dentro de esta industria, descubriendo una vocación que con el tiempo se transformaría en propósito. Su primer acercamiento profesional surgió cuando una maquillista la invitó a participar en una sesión fotográfica en el Aviario de La Venta. Aquellas imágenes, posteriormente enviadas a una revista, fueron seleccionadas y publicadas, consolidando así el arranque formal de su carrera como modelo.
Desde el inicio, el respaldo de su madre fue clave. Su apoyo constante y su impulso para creer en sí misma motivaron a Karla a atreverse, a explorar nuevos escenarios y a continuar participando en exposiciones y diversos proyectos que le permitieron ganar experiencia, seguridad y presencia frente a la cámara.
Uno de los momentos más significativos de su trayectoria fue su primera pasarela en el Catwalk edición 2022, experiencia que reafirmó su compromiso con el modelaje. Más adelante, participó en eventos como el UVM Fashion Show, la pasarela de Teté Rosado y distintos desfiles de marcas locales en Tabasco. A ello se suman múltiples sesiones fotográficas con diversos maquillistas, lo que le ha permitido adaptarse a diferentes estilos y consolidar una versatilidad profesional en constante evolución.
Para Karla, el modelaje ha sido mucho más que una disciplina estética; ha representado un motor de crecimiento personal. A través de esta experiencia ha fortalecido su confianza, disciplina y presencia escénica, convirtiéndolo en una forma de expresión auténtica y en una pieza fundamental de su identidad. Hoy, su objetivo es seguir creciendo dentro de la industria, ampliar sus oportunidades y continuar desarrollándose tanto en lo personal como en lo profesional, dejando huella en cada proyecto que emprende.
