Sistra, la banquetera más boutique

El origen de Sistra fue hace 15 años cuando Mayte empezó a vender galletas navideñas a oficinas y a servir banquetes chiquitos sin nombre ni estructura. Bambi, más visual y diseñadora de instinto, la ayudaba cuando podía. El verdadero punto de arranque llegó con la boda de su hermano Armando: Mayte le regaló la mesa de dulces como primer proyecto propio y le pidió a Bambi que la ayudara con la estética. “Nosotras nos dimos nuestro primer trabajo”, nos cuenta Mayte.
Lo que distingue a Sistra no es la escala (pueden hacer eventos de 12 a 250 personas) sino la obsesión con el detalle. “Buscamos que cada evento sea único y diferente”, nos dice Mayte. Eso puede significar un baby shower temático diseñado alrededor de todo lo que ama la clienta, o conseguir una vajilla dorada en Cuernavaca a las 10 de la noche vía Uber porque el cliente confirmó siete personas más el mismo día del evento. Para Sistra, ningún imprevisto es excusa para bajar el nivel. “Queremos ser la mejor banquetera boutique de México.
No somos una banquetera de bodas, nunca lo hemos sido”, confiesa Mayte. La mayor ventaja de ser socias y hermanas es la confianza y que los pleitos no son personales, pero también reconocen el mayor reto: el exceso de esa misma confianza. Se meten en la vida una de la otra con una naturalidad que roza lo divertido. “Me siento con derecho de regañar a Eugenia, Julia, Lucía y Marina (hijas de Bambi) y ella se siente con derecho de meterse en mi vida personal”, nos dice Mayte.
El salto real ocurrió hace apenas dos años. No porque el negocio haya cambiado de golpe, sino porque ellas decidieron creérselo. Mayte empezó a mostrarse en Instagram sin pena y Bambi dejó de dudar. “Estar lista para emprender no es un sentimiento, es una decisión”, asegura Bambi.
Y tiene razón, ninguna de las dos estaba en el momento ideal (Bambi con hijas pequeñas, Mayte trabajando de tiempo completo) y aún así funcionó. ]]>




