celebridades

Rush volvió a hacer historia en México con una noche inolvidable en el Palacio de los Deportes

Redacción Glamour & Estilo · 19 de junio de 2026 · 2 min lectura
Rush volvió a hacer historia en México con una noche inolvidable en el Palacio de los Deportes

Pocas bandas generan una expectativa tan grande como Rush. Después de once años sin salir de gira y seis años después de la muerte de Neil Peart, muchos pensaban que el capítulo de la legendaria agrupación canadiense había llegado a su fin. Pero cuando Geddy Lee y Alex Lifeson anunciaron el tour Fifty Something , el entusiasmo fue inmediato.

Los boletos se agotaron, las discusiones sobre los posibles setlists invadieron foros y redes sociales y, anoche, el Palacio de los Deportes se convirtió en el punto de encuentro para miles de fanáticos que esperaron más de una década para volver a ver a una de las bandas más influyentes de la historia del rock. Rush volvió a hacer historia en México con una noche inolvidable en el Palacio de los Deportes Y Rush no decepcionó. Durante casi tres horas, el recinto fue testigo de una celebración musical donde la técnica, la emoción y el legado se mezclaron con una naturalidad asombrosa.

Lejos de parecer un ejercicio de nostalgia, el concierto dejó claro que, incluso a los 72 años, Geddy Lee y Alex Lifeson siguen tocando con una energía y una precisión admirables. Uno de los mayores retos de esta nueva etapa era llenar el inmenso vacío que dejó Neil Peart. La respuesta llegó de la mano de Anika Nilles, la extraordinaria baterista alemana que ha sido recibida con entusiasmo por los fans más exigentes.

Si alguien llegó al Palacio con dudas, salió convencido de haber presenciado una auténtica clase magistral. Sin intentar imitar a Peart, Nilles honró su legado con una interpretación poderosa y elegante. Su ejecución de "Tom Sawyer" y las piezas más complejas del repertorio confirmó por qué fue elegida para acompañar a Lee y Lifeson en esta aventura.

Mientras tanto, Geddy Lee sorprendió con una voz mucho más sólida de lo que muchos esperaban, y Alex Lifeson recordó por qué es uno de los guitarristas más infravalorados y creativos del rock. Rush: un viaje por cinco décadas de historia La producción estuvo a la altura de la ocasión. Pantallas gigantes, animaciones psicodélicas y videos con guiños a South Park y la comedia I Love You, Man acompañaron una puesta en escena espectacular, sin distraer nunca de lo verdaderamente importante: la música.

Desde las primeras notas quedó claro que aquello era una celebración. Hubo espacio para clásicos como "The Spirit of Radio", "Subdivisions", "Freewill", "Limelight" y la infaltable "Tom Sawyer", pero también para joyas más profundas que hicieron las delicias de los seguidores más fieles. Uno de los momentos más celebrados llegó con la suite de 2112, una obra monumental que sigue sonando tan desafiante y emocionante como hace medio siglo.

El cierre fue puro rock and roll con "Finding My Way" y "Working Man", canciones de sus primeros años que sonaron con una fuerza sorprendente. Y cuando las luces se encendieron, quedó una sensación compartida por todos los asistentes: Rush no regresó únicamente para despertar la nostalgia. Regresó para recordar por qué sigue siendo una banda irrepetible.

Porque anoche, en el Palacio de los Deportes, el tiempo sí se detuvo. Y por unas horas, el rock progresivo volvió a sentirse inmortal. ]]>

Información reportada originalmente por Quién. Leer la nota completa en la fuente original.

Celebridades