Rodrigo García Saiz lleva ‘Morro’, la historia de un veterinario y el perro de un jefe del narco, a San Sebastián

Rodrigo García Saiz presentó Morro , su segundo largometraje, en el Festival de San Sebastián, donde compite en la sección New Directors. La película cuenta la historia de Mateo, un veterinario marcado por el duelo, y Morro, el perro de un capo local que llega a sus manos después de resultar herido. 'Morro': una historia de esperanza en medio de la violencia El vínculo entre ambos es el punto de partida de una historia que aborda el narcotráfico en México desde una perspectiva distinta. García Saiz explicó a AFP que le llamó la atención la "devoción" que algunos capos sienten por sus perros. "Los animales no juzgan, ¿no?
Son muy fieles, muy honestos, muy puros", dijo el director. Para él, existe una contradicción entre "tener a un amo (...) sanguinario" y que ese mismo animal pueda relacionarse con una persona noble. La relación entre Mateo, interpretado por Gustavo Sánchez Parra, y el perro permite a García Saiz apartarse de la representación habitual del narcotráfico en el cine.
Con esta historia, el cineasta buscó "dar un poco de esperanza" y mostrar "cómo la ternura y el amor pueden ser una medicina para estos tiempos violentos". El problema del narcotráfico, reconoce, es importante en México, pero su interés estaba en otro punto: "poner foco en lo que sobrevive ahí, en estas personas que después de esta tormenta siguen sosteniéndose de pie, siguen luchando a pesar del dolor", señaló el director. Ese enfoque explica también la presencia de Poncho, un joven integrante de una banda interpretado por Ernesto Meléndez , y de Isabel, una adolescente a quien da vida Anna Díaz .
La pareja representa, de acuerdo con el director, "la desesperanza y el olvido de que juzgamos mucho a estos chicos que desafortunadamente caen en estas redes pero, al mismo tiempo, no tienen otra salida de vida". Gustavo Sánchez Parra y un perro de campo protagonizan la película 'Morro' La película 'Morro' evita la estética tradicional del cine de narcos García Saiz tenía claro desde el principio que quería a Gustavo Sánchez Parra como Mateo. Del actor buscaba una interpretación contenida, "como una olla express que está a punto de explotar constantemente pero que se contiene".
El trabajo con Morro, en cambio, representó uno de los mayores retos del rodaje. El perro se llama así también en la vida real y el director decidió que no fuera un animal entrenado. "Los perros deben de actuar de perros, no de otra cosa", explicó a AFP. En lugar de buscar comportamientos específicos, el equipo aprovechó sus reacciones naturales. "Aprovechábamos mucho sus miradas, sus reacciones, estábamos muy atentos", contó García Saiz.
Una de esas miradas abre la película y establece desde el comienzo el vínculo que se desarrollará entre el animal y Mateo. Morro se filmó en 35 mm, una decisión que también ayudó al director a construir una imagen diferente para una historia relacionada con el narcotráfico. García Saiz quería escapar de la estética de muchas películas del género, ambientadas en "zonas desérticas, deslavadas, áridas", y mostrar "ese otro mundo que hay dentro de ese contexto": el de quienes continúan con sus vidas mientras enfrentan la violencia.
El rodaje se realizó durante ocho semanas en Singuilucán, Hidalgo , aunque el municipio no se identifica dentro de la película porque, según explicó el director, se trata de "un problema que, desafortunadamente, sucede en muchos lados". Los habitantes de la comunidad también participaron en la producción. García Saiz recordó que "nos abrieron las puertas de su corazón, se involucraron, se volvieron parte de esta locura llamada 'Morro’ y todos ayudaban, nos invitaban a comer a las casas".
Buena parte del elenco está integrada por actores no profesionales. Rodrigo García Saiz: "México es mucho más que violencia" Morro es el segundo largometraje de García Saiz, después de Lluvia , estrenado en 2024. Con esta nueva película, el director no pretende reducir su retrato de México a la violencia. "Ya sabemos el problema, lo vivimos, convivimos, enseñamos la sangre todos los días y lo único que hemos hecho es volvernos poco empáticos", consideró.
El cineasta también habló de una "frialdad y una normalización que a mí no me interesa fomentar". Por eso, su interés está en las personas que permanecen de pie después de la violencia. "Lo que me interesa es ver a estas personas que sobreviven a eso, cómo sobreviven y cómo salen adelante con un poco de esperanza donde aparentemente no hay", afirmó. Morro compite en New Directors, sección del Festival de San Sebastián dedicada a primeros o segundos largometrajes.
La película aspira a tres reconocimientos: el Premio Kutxabank-New Directors, el Premio DAMA de la Juventud y el Premio de la Cooperación Española. Con información de AFP ]]>




