celebridades

Pese a su arresto domiciliario por violación, Marius Borg reaparece en el funeral de su 'abuelo', el rey Harald

Redacción Glamour & Estilo · 9 de septiembre de 2026 · 3 min lectura
Pese a su arresto domiciliario por violación, Marius Borg reaparece en el funeral de su 'abuelo', el rey Harald

El funeral de Estado del rey Harald V de Noruega reunió este 9 de septiembre a la realeza europea y a miles de ciudadanos en Oslo, pero una de las presencias que más llamó la atención no fue la de los monarcas invitados, sino la de Marius Borg Høiby, el hijo mayor de la reina Mette-Marit , quien asistió a la ceremonia pese a encontrarse en arresto domiciliario con un brazalete electrónico. Aunque no posee título nobiliario ni forma parte de la línea de sucesión al trono, Marius ha sido considerado durante más de dos décadas un miembro de la familia del rey Harald. Su participación en el último adiós al monarca evidenció la delicada situación que atraviesa la Casa Real noruega entre el deber institucional y una profunda crisis familiar.

¿Por qué Marius estaba bajo arresto domiciliario? El permiso especial para despedir a Harald La imagen que dividió a Noruega Marius Borg Høiby, de 29 años, es fruto de la relación que Mette-Marit mantuvo antes de casarse con el entonces príncipe heredero Haakon en 2001. Desde niño creció junto a la familia real y fue criado por Harald V y la reina Sonia como un nieto más, aunque nunca recibió un título oficial.

Su nombre, sin embargo, se convirtió en el mayor escándalo de la monarquía noruega durante el último año. En junio de 2026 fue condenado a cuatro años de cárcel tras ser declarado culpable de dos cargos de violación, además de otros delitos relacionados con violencia, amenazas y agresiones. Actualmente permanece en arresto domiciliario mientras apela la sentencia, una medida que un tribunal de Oslo extendió recientemente hasta el 7 de octubre.

Días antes del fallecimiento del rey, las autoridades concedieron a Marius un permiso extraordinario para visitar a Harald en el hospital cuando su estado de salud se agravó. Posteriormente recibió una nueva autorización para participar en los actos funerarios, pese a las restricciones de su arresto domiciliario. La Casa Real dejó claro que la decisión respondía a su condición de familiar, no de representante institucional: “Es un miembro de la familia y, al mismo tiempo, un ciudadano sujeto a la ley como cualquier otro”, señalaron fuentes cercanas al palacio citadas por medios noruegos.

Durante la ceremonia en la Catedral de Oslo, Marius ocupó un lugar en la segunda fila, detrás de la reina Mette-Marit y muy cerca del nuevo rey Haakon VIII, la reina Sonia, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus. Vestido de riguroso luto, permaneció en silencio durante toda la misa y fue captado en varias ocasiones con gesto serio y visiblemente conmovido. Su presencia generó un intenso debate en Noruega.

Para algunos, era impensable excluir del funeral al hombre que Harald consideró uno de sus nietos desde que tenía cuatro años; para otros, resultó incómodo verlo participar en una ceremonia de Estado mientras cumple una condena por delitos graves. La controversia ya había comenzado el 31 de agosto, cuando Marius participó en el traslado del féretro desde el Salón Rojo del Palacio Real hasta la capilla, una procesión histórica retransmitida por primera vez en la televisión noruega. Aquella imagen, con Marius ayudando a cargar el ataúd del rey, provocó críticas y reavivó el debate sobre el futuro de la institución.

Pese a no compartir lazos biológicos con el monarca, Marius siempre ocupó un lugar privilegiado en la familia. Cuando Mette-Marit se casó con Haakon en 2001, Harald y Sonia decidieron integrarlo plenamente a la vida familiar. El pequeño apareció en las fotografías oficiales de Navidad, fue paje en la boda de sus padres y creció junto a sus medio hermanos, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus.

En varias ocasiones Harald habló públicamente del cariño que sentía por todos sus nietos, incluido Marius. Esa cercanía explica que su nombre apareciera incluso en una de las coronas florales colocadas junto al féretro durante los homenajes privados. La despedida de Harald V marcó también el inicio del reinado de Haakon VIII, quien hereda una de las monarquías con mayor respaldo ciudadano de Europa, pero también una institución golpeada por diversos escándalos familiares.

A la recuperación de Mette-Marit tras un trasplante de pulmón y las polémicas que la han rodeado en los últimos años, se suma el complejo proceso judicial de su hijo mayor, convertido hoy en el mayor reto para la Corona noruega. ]]>

celebridades

SÉ PARTE DEL
MUNDO DEL GLAMOUR

Recibe las historias más exclusivas, tendenciasy noticias directamente en tu correo.