Las mejores frutas para desinflamar el abdomen y mejorar la salud intestinal

Hay muchas tendencias wellness que te duran una semana y otras que, honestamente, te pueden durar la vida. Una de ellas es volver a lo que te enseñaron de chiquito que es comer más fruta. No como castigo, ni como dieta extrema y no como promesa de “resetear” tu cuerpo en tres días, sino como una forma muy sencilla de sumarle fibra, antioxidantes y nutrientes a tu dieta diaria que te ayudan a que el cuerpo funcione mejor.
La inflamación y la salud intestinal se han vuelto temas muy grandes porque, al final, casi todo parece empezar ahí. Empieza por cómo digieres, cómo te sientes, cuánta energía tienes y hasta qué tan ligero o pesado te sientes durante el día. Y aunque ninguna fruta hace magia por sí sola, hay varias que destacan por los compuestos naturales y por lo bien que le sientan al intestino.
Las mejores frutas para desinflamar el abdomen y mejorar la salud intestinal Frutos rojos, los clásicos que nunca fallan Manzana, la fruta de todos los días Fresas, blueberries, frambuesas y las moras son de esas frutas que se sienten como un postre, pero también son una grande fuente de antioxidantes. Su color intenso viene de compuestos que se han relacionado con beneficios antiinflamatorios, además de que aportan fibra, algo clave para alimentar a las bacterias buenas del intestino. Lo mejor es que son facilísimos de sumar.
Lo puedes poner en el yogurt griego, smoothies , avena, ensaladas o simplemente como un snack. Básicamente, son el tipo de fruta que se ve linda en Pinterest y también hace algo muy bueno por tu cuerpo. La manzana nunca va a ser la fruta más emocionante del mundo, pero sí es una de las más prácticas.
Tiene mucha fibra, especialmente si la comes con cáscara, y ayuda mucho a la salud intestinal porque aporta pectina, una fibra soluble clave que actúa como un prebiótico, nutriendo selectivamente a las bacterias benéficas de la microbiota intestinal. Es el snack perfecto cuando buscas algo dulce, crujiente y cero complicado. Para hacerla más completa, puedes también acompañarla con crema de maní, yogurt o sal y limón.
Cítricos para sentirte más ligero Granada, la fruta que parece una joya Uvas, cerezas y kiwi también entran en la lista Naranja, toronja, mandarina y limón no solo son un sinónimo de la vitamina C. También contienen flavonoides, compuestos naturales que se asocian con beneficios antioxidantes y antiinflamatorios. Además, son frutas muy frescas, fáciles y perfectas para los días de calor o cuando quieres algo que se sienta muy sano y ligero.
La naranja en gajos, la toronja con un poco de chile o el limón en agua mineral pueden ser las formas mas simples de incluirlos sin tener que pensarlo demasiado. La granada tiene ese efecto visual de que es muy peculiar, aunque la estés comiendo en casa con una cuchara. Sus semillas están llenas de polifenoles, compuestos que se han estudiado por su relación con la inflamación y la salud intestinal.
Queda increíble en las ensaladas, bowls , yogurt o encima de un toast con queso cottage. Es dulce, ácida, crujiente y hace que cualquier plato se vea mucho más producido de lo que realmente está. Las uvas aportan antioxidantes como el resveratrol, mientras que las cerezas se han vuelto famosas por los compuestos antiinflamatorios y por ser una fruta ideal para cuando quieres algo dulce sin sentirte pesado.
El kiwi, por otro lado, es uno de los favoritos cuando hablamos de digestión. Tiene fibra, vitamina C y también ayuda a que todo se sienta mejor, especialmente cuando lo incluyes de forma constante. Ciruelas pasas, el digestivo essencial No se trata de comer perfecto, sino de sumar mejor Las ciruelas pasas quizá no suenan tan glamourosas, pero son de las más efectivas cuando se trata de la salud intestinal.
Tienen fibra y sorbitol, lo que favorece el tránsito intestinal de forma muy natural. La clave está en no excederse. Unas cuantas pueden funcionar perfecto como un snack , en avena, con yogurt o dentro de una mezcla de nueces y semillas.
La mejor parte de estas frutas es que no requieren de ninguna rutina complicada. No necesitas hacer jugos verdes imposibles ni comprar ingredientes rarísimos. Basta con sumarlas a lo que ya comes como el yogurt, avena, ensaladas, smoothies , postres caseros o los snacks de media tarde.
Eso sí, la fruta funciona mucho mejor cuando es parte de una alimentación equilibrada. Si la combinas con proteína o grasas buenas, como yogurt, nueces, crema de almendra o queso cottage, puede darte más saciedad y evitar que te dé hambre cinco minutos después. Al final, cuidar el intestino no tiene que sentirse como un trabajo muy grande sino que a veces se empieza con algo tan simple como cambiar el snack de siempre por un bowl de frutos rojos, una manzana con chile o un kiwi después de comer.
Pequeños hábitos, cero trabajo y el cuerpo que probablemente te lo va a agradecer. ]]>
Información reportada originalmente por Quién. Leer la nota completa en la fuente original.




