El mundo del espectáculo se detuvo este diciembre con la noticia del fallecimiento de Brigitte Bardot, la legendaria actriz y modelo francesa de 91 años. Su carrera brilló en los años 50 y 60, donde se convirtió en un símbolo de rebeldía, belleza y liberación femenina.
Bardot no solo marcó generaciones con películas icónicas, sino que también redefinió la moda de su época. Fue pionera de estilos que hoy siguen siendo referencia y su huella quedó grabada en la cultura popular como la encarnación del glamour europeo clásico.
Sin embargo, su vida posterior estuvo marcada por fuertes controversias: Bardot adoptó posturas políticas extremas que polarizaron a la opinión pública y sus declaraciones sobre diversos temas desataron críticas intensas.
A pesar de esto, incluso quienes no coincidían con sus ideas reconocían su impacto en el cine, la moda y la reivindicación de la figura femenina independiente. Su legado es, sin duda, complejo y fascinante.
En el mundo de la moda actual, Bardot es recordada por popularizar siluetas, peinados y siluetas que resurgen cíclicamente en pasarelas y campañas.
Reconocida también por su labor en defensa de los animales, fundó una organización que sigue activa hoy, lo que añade capas a su perfil más allá de la pantalla grande.
Su fallecimiento ha generado homenajes globales, debates culturales y una nueva revaloración de su influencia artística y estética.









